Cuidado de la instalación

Almacenamiento seguro de agua en casa

Un recipiente limpio, cerrado y bien identificado protege mejor que una reserva improvisada sin fecha ni plan de rotación.

Elige y ubica con criterio

Usa recipientes destinados a contener agua, en buen estado, con tapa ajustada y material compatible. Evita envases que hayan contenido sustancias químicas o que no puedan limpiarse por completo. Colócalos lejos de sol directo, calor, combustibles y productos de limpieza.

Etiqueta la fecha de llenado y el uso previsto. Mantén el recipiente cerrado y no introduzcas vasos, manos u objetos para servir; utiliza un método que evite el contacto.

Antes de guardar

  • Lava y enjuaga el recipiente con agua segura.
  • Comprueba que no tenga olor, grietas o residuos.
  • Define un calendario de revisión y rotación según la orientación local.
  • Inspecciona el agua antes de usarla y descarta si hay cambios inusuales.

Almacenar no es desinfectar

Un recipiente cerrado evita nuevas entradas, pero no corrige una contaminación inicial. Si necesitas tratar el agua, sigue instrucciones oficiales para el método y el uso. Nunca mezcles productos de limpieza ni improvises concentraciones.

Si hay incertidumbre: no consumas agua almacenada de origen desconocido. Busca una fuente segura y orientación adecuada.